Sin categoría

¿CASANOVA? ¿MUJERIEGO? ¿DON JUAN? : ADICCIÓN A LA CONQUISTA

Publicado el
¿Por qué se hizo famoso Giacomo Casanova, con su importante obra autobiográfica; “the story of my life”? La respuesta no  va más allá de sus 132 conquistas amorosas a lo largo de su vida,  relatadas con gran cantidad de detalles. Desde el S.XVIII  hasta nuestros días tenemos nombre para designar este personaje, que ha sido encarnado por muchos varones y los cuales  saben utilizar todo tipo de estrategias seductoras para cazar nuevos amores. No es curioso entonces, que muchas de las demandas que se producen en la consulta psicológica provengan de mujeres que buscan respuestas ante la actitud de dichos caballeros.


Ahora bien; ¿”Casanova”? ¿”Mujeriego”? ¿”Don Juan”? ¿Es lo mismo?
Si bien todos tienen el común denominador de  satisfacerse a sí mismos, lo hacen de maneras distintas pero con objetivos inconscientes similares. Mientras el mujeriego es definido como aquel que frecuenta sexualmente a muchas mujeres y el Don Juan necesita seducir, por ende conquistar y con ello obtener ese placer y beneficio de un modo narcisista, el Casanova, es un seductor nato que se mueve por una pasión gigantesca y que obtiene siempre lo que quiere con gran dinamismo. De una u otra manera, hablamos de conquista, una conquista tan potente que a menudo queda fuertemente arraigada en la seducida, dejando a ésta incomprendida, dolorida y apenada cuando menos y depresiva y ansiosa cuando más.

Por la fina línea que separa dichos términos me referiré a ellos de manera global. Sean “Don Juanes, Casanovas o mujeriegos”, suelen crear el mismo efecto de decepción e incomprensión en las mujeres. Veamos qué caracteriza a estos caballeros que parecen salir de un cuento de hadas y que de repente se convierten en humo y se esfuman en busca de un nuevo triunfo.

Caballero irresistible, galante y detallista. Este hombre tiene un don natural para estar atento a cualquier detalle que la mujer precise. Es encantador  y tiene la majestuosa habilidad de transformarse en todo aquello que desea una fémina pero mientras ella queda sumida en sus encantos, él en cuanto desvela el misterio que la envuelve se evapora. El tipo de relaciones que hace esta clase de varón suelen ser cortas y si no se alimentan de continuas infidelidades. El sexo es un motivo importante para alcanzar el sentimiento de plenitud y victoria. Algo así como el motor que les impulsa a iniciar una conquista para ganar un nuevo trofeo. En otras palabras; este tipo de hombres es adicto a la persecución y a la conquista, y precisamente ese es su objetivo; conseguir desvelar un nuevo reto amoroso, que cuando queda satisfecho ya carece de emociones. Entre las características más importantes que definen a un Casanovas, Mujeriego o Don Juan, tenemos:

  • Adicción hacia la atracción femenina.
  • Gusto por la fugacidad e improvisación
  • Evitación de establecer vínculos profundos
  • La mujer es vista como un objeto de consumo, incluso hay quienes verbalizan; “yo les doy lo que necesitan y ellas me dan lo que necesito”
  • Búsqueda constante de emociones nuevas, novedad y excitación
  • Son calculadores y hábiles para realizar estrategias que les lleven a conseguir el reto propuesto.

Ahora bien; ¿qué se esconde psicológicamente detrás de estos individuos? La mayoría de psicólogos coinciden en afirmar que este tipo de hombres se caracterizan por una muy baja autoestima, son inseguros, manipuladores y a menudo carecen de sentimientos de culpa. Tanto es así, que incluso Robert Hare, autor del libro “sin conciencia” llega a concluir que algunos de los rasgos de personalidad que tienen los “Casanova” están asociados a la psicopatía. Por otra parte, por su identidad inmadura necesitan conquistar a un alto número de mujeres, acción que les hace engrandecer su egocentrismo. Como prioridad está su placer y la sensación de triunfo, no importando los sentimientos de la otra persona. El amor es vivido como una competencia constante. Algo que se convierte en una  compulsión  adicta, haciendo que vivan “enganchados” a una conquista permanente. Son capaces de utilizar cualquier artimaña para conseguir lo que desean, aun cuando son rechazados. Este tipo de hombres, en cuanto consiguen su propósito pierden total interés y corren sin esperar hacia una nueva hazaña.

En resumen; adulación como técnica de conquista, buen discurso y estrategias amatorias para conseguir satisfacer su “pobre” ego y así salir victorioso. Viven con una adicción a la conquista pero detrás de sus manipulaciones se halla un hombre inseguro, que no se quiere y que sin saberlo corre hacia ellas para que le den aquello de lo que precisamente él carece.

“Mi ocupación principal fue siempre cultivar el goce de mis sentidos; nunca tuve otra más importante.”
                                                                                                         Giacomo Casanova

Núria
Costa
Psicóloga. 

©
Todos los derechos reservados.


Bibliografía

Signs of a Womanizer- His personality traits. L, Pawlick-kienlen, 2007

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *